La difícil evolución del bañador

Con el verano llegan las compras de bikinis, trikinis, bañadores y todas esas prendas que necesitamos para darnos un buen baño en el agua del mar. Hoy en día nos parece de lo más natural ir así a la playa, pero lo cierto es que llevar bañador o bikini no siempre fue una tarea fácil. Sigue leyendo y descubre la historia de las prendas de baño.

Siglo XIX y comienzos del siglo XX

Llevar bikini o bañador era imposible durante estos tiempos. Las mujeres debían bañarse con ropa, pues estaba mal visto que pudieran lucir estas prendas y sus baños habían de ser cortos para no captar las miradas de los hombres.

Años 30

Es durante esta década cuando las cosas comienzan a evolucionar para este tipo de prendas. En los años 30 comienzan a aparecer bañadores de una pieza aunque no como los entendemos hoy en día. Durante estos tiempos existían ciertas normas por las que una serie de hombres habían de medir la largura de los bañadores de las mujeres y asegurarse de que fueran “suficientemente apropiados”.

Años 50

En esta década aparece, por fin, el bikini gracias a la moda “pin up”, sin embargo, todavía no se estilaba ir a la playa ni broncearse, además, las normas sociales para las mujeres todavía eran bastante estrictas al respecto.

Años 80

Los años 80 lo cambian todo. El bronceado comienza a ponerse de moda y los cambios sociales a nivel mundial hacen que el bikini comience a estar bien visto. Las mujeres pueden acceder a la playa, bañarse, tomar el sol y lucir los bañadores que más les gustaran.

Actualidad

Tanto el bikini como el bañador están a la orden del día. La cantidad de modelos es infinita y la cantidad de colores y estampados también. Este verano, en concreto, se llevan los 90: colores fuertes, estampados florales y lazos están de plena actualidad.