Cómo limpiar nuestra cubertería para que se siga conservando como el primer día

Todo depende del tipo de cubertería que tengas: de plata, acero inoxidable, mangos de madera, de baquelita… Así que, dependiendo del tipo de material que esté hecha, debemos darle un tratamiento u otro si queremos que se siga conservando bien.

 

Cubertería de plata

 

La cubertería de plata es la menos común porque es muy delicada y hay que tratarla con mucho mas cuidado. Se puede oscurecer sin hacer nada a causa de la oxidación producida por el oxígeno, sulfuros y ciertos ácidos por un almacenamiento prolongado.

Con los cubiertos de plata es mejor no utilizar el lavavajillas porque los cuchillos se desafilan y porque se deteriora la película protectora de metal. El lavado mejor a mano y sin esponjas metálicas. Además, la mejor forma de limpiarlos después del lavado es con un paño con alcohol, secarlos muy bien y recogerlos.

La cubertería de plata mejor guardarla en sitios oscuros, lejos de la luz para que no se oscurezca y, si es posible, envuelta en un papel. Si ya te han aparecido manchas o se te han oscurecido este tipo de cubiertos lo mejor que puedes hacer es: poner en un recipiente de plástico papel de aluminio, añadir agua caliente y sal y sumergir la cubertería. Poco a poco observarás que el color ennegrecido se va desapareciendo.

 

Cubertería de acero inoxidable

 

Los cubiertos de acero inoxidable son los más comunes y suelen estar en casi todas las casas. Es uno de los materiales más resistentes a la corrosión y al desgaste, además aguanta con facilidad el lavado en lavavajillas. Podría decirse que el acero inoxidable es sinónimo de resistencia y brillo.

El mejor lavado que le puede venir a este tipo de cubertería es el lavado inmediato con un jabón suave. Una vez lavada secarla con un trapo para evitar manchas. Si quieres prolongar el brillo lo mejor será untar un paño con vaselina líquida y frotarlo por los cubiertos. Con respecto al almacenaje no hay que preocuparse, simplemente evitar sitios donde haya humedad.

 

Cubertería con mango de madera

 

La cubertería con mango de madera mejor limpiarla a mano y nunca en lavavajillas porque se estropearía. Estropajo, agua jabonosa y bien caliente para eliminar los restos de grasa y listo. Únicamente quedaría aclararlo y secarlo rápidamente.

 

Cubertería con mango de baquelita

 

Si bien la baquelita de los cubiertos es mucho más resistente que la madera todavía puede verse afectada por los detergentes para lavavajillas, porque aunque puedan ser resistentes al calor el constante uso de los lavavajillas puede decolorar, manchar e incluso deformar los mangos. Así que no está mal lavarlos en el lavavajillas, pero no frecuentemente.

 

Esperamos que todos estos conejos os sirvan de gran ayuda para que vuestra cubertería se conserve lo mejor posible y os dure el mayor tiempo posible.