Ollas a presión de San Ignacio

Ollas a presión de San Ignacio

Desde su invención en 1679 por Denis Papin, las ollas a presión han representado la solución a una enorme cantidad de problemas, facilitando la vida de cocineros en todas partes del mundo. Utilizando el vapor que se produce al hervir un líquido dentro del recipiente y aumentando el punto de ebullición del agua. 

Las ollas a presión de San Ignacio nos ayudan a cocinar todas esas recetas que antes requerían de una cocción a fuego lento en mucho menos tiempo. Además de la velocidad de cocción, la poca cantidad de líquido que se utiliza ayuda a la comida a retener sus vitaminas y minerales de una mejor manera. Por otro lado, las altas temperaturas y el ambiente sellado ayudan a que los sabores se concentren mejor.

Con el paso de los años, y a través de las distintas generaciones, las ollas a presión de San Ignacio han ido evolucionando en cuanto a su diseño y su funcionamiento, añadiendo nuevas características para permitirnos agilizar y monitorear la cocción.

Materiales de las ollas a presión de San Ignacio

Los materiales utilizados para las ollas a presión de San Ignacio son todas de acero inoxidable 18/10, es decir, un acero inoxidable de alta calidad

Diseño de las ollas a presión de San Ignacio

En cuanto a su diseño, es importante escoger una olla que garantice nuestra seguridad y nuestra comodidad a la hora de cocinar. En una olla a presión de San Ignacio, existe una válvula en la parte superior que se encarga de liberar el vapor lo cual hace que sea fácil de utilizar y permite la salida de una manera rápida y efectiva.

Un cambio de presión repentino puede generar un accidente muy desafortunado. Por razones de seguridad, es recomendable que compremos una olla a presión como la de San Ignacio, con un sistema de seguridad en su tapa, que evite que abramos la olla sin haber liberado el vapor antes.