San Ignacio te da la fórmula para que tus sartenes duren mucho más

SAN IGNACIO TE DA LA FÓRMULA PARA QUE TUS SARTENES DUREN MUCHO MÁS.

 

Las sartenes son nuestra mano derecha en la cocina, pero no siempre las cuidamos como deberíamos y, en vez de aliadas, se acaban convirtiendo en nuestras peores enemigas. Así que, para asegurarnos de que tus sartenes hacen de tus recetas deliciosas comidas, en San Ignacio te proporcionamos cinco claves para limpiar tus sartenes de manera correcta y dejarlas como nuevas:

Sal

¿Sal? Sí, has leído bien, sal. Y además no es que solo sea perfecta para limpiar tu sartén, sino que también es genial para mejorar los problemas antiadherentes, si es que los tuviera, del producto.

Para llevar a cabo este truco solo necesitarás sal, obviamente, y un paño seco:

  1. Cubrir con sal toda la superficie de la sartén.
  2. Calentar la sartén hasta que la sal se tueste.
  3. Una vez que la sal tenga un color oscuro, retirarla y frotar con un paño seco los laterales de la sartén.

Simplemente siguiendo estos tres pasos conseguirás dejar tu sartén como nueva.

Vinagre

Con el vinagre y la sal parece que estamos aliñando una ensalada, pero no, porque este producto es un gran enemigo de nuestra gran enemiga: la grasa. Así que, como el enemigo de tu enemigo es tu amigo, el vinagre se convierte en nuestro gran aliado a la hora de quitar la grasa de una sartén. 

¿Cómo? Cogiendo agua, vinagre, un paño seco y siguiendo estos pasos:

  1. Mezclamos dos partes de agua y una de vinagre y las vertemos sobre nuestra sartén.
  2. Calentamos la sartén hasta llevar a ebullición la mezcla que hemos preparado.

Con estos dos sencillos pasos lograremos que los restos adheridos a las paredes de la sartén desaparezcan con facilidad, y simplemente quedará pasar un paño seco para que nuestra sartén esté perfecta.

Bolsas de té

Las bolsas de té no solo se utilizan para hacer infusiones, sino que también pueden servir para dejar como nueva tu sartén. Este truco es muy sencillo y solo necesitarás humedecer tu bolsita de té (da igual qué tipo de té sea) y pasarla por el teflón. Poco a poco irás observando como va desapareciendo la suciedad más adherida.

Bicarbonato

Si eres relativamente joven serás de los que piensa que el bicarbonato es el típico producto que siempre está en casa y nunca sabes para qué sirve. Pues… ¡SORPRESA! Tiene muchísimos usos y, uno de ellos, es quitar la grasa y las quemaduras de tu sartén.

  1. Llena el fregadero de agua caliente.
  2. Disuelve varias cucharadas de bicarbonato en el agua.
  3. Sumerge la sartén durante una hora.

Y… ¡violà! La suciedad se despegará de la sartén sin casi hacer ningún esfuerzo.

Agua y jabón 

El último truco que te damos es un básico a la hora de limpiar sartenes. Solo necesitarás agua, jabón y la sartén caliente. 

  1. Echa el jabón en la esponja suave y frótala sobre la superficie de la sartén FRÍA.
  2. Llena la sartén de agua y ponla en el fuego hasta que hierva.
  3. Retira el agua y, con un papel absorbente, retira cualquier resto que pueda quedar.

 

Si eres capaz de seguir estos pequeños consejos a la hora de limpiar tus utensilios de cocina, lograrás que te duren muchos más años y se convertirán en grandes aliados a la hora de cocinar tus mejores platos.